
De nada creo que sirva definirse, creo que una persona es mucho más grande y compleja que un par de palabras con el que contentarse. Ni siquiera al que apenas muta convendríale ponerse un adjetivo. La vida es cambio, las personas cambiamos con la vida, a la par con las circunstancias. Nunca digas nunca, aunque no cualquier cosa vale. De momento escribir es una inquietud, el papel o una hoja me ayudan a pensar. Pensar me ayuda a crecer y a querer siempre más. Pero también sirve de freno a mis impulsos, y hace que me sienta servido ante tanto estímulo vacuo con el que la sociedad nos deleita. Escribir me llena, pero me llenan más los amigos, y si a través de la escritura puedo ganar alguna amistad creo que poco me quedará más por anhelar. Les invito a todos, a que pasen y vean, a que contribuyan o se ofrezcan, a que discutan o discrepen, y en definitiva, a que lo vivan tal y como prefieran, y que si desde el respeto lo quieren, aporten alguna fecunda semilla a lo que pretende ser éste jardín de ideas y prosa. (Amén).